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VIII MARCHA CICLOTURISTA VILLA DE ESPARTINAS
II Circuito de Marchas Cicloturistas por la Provincia de Sevilla


El gran día había llegado, y desde muy temprano Espartinas se había engalanado para acoger a los aventureros del pedal, octavo episodio de un evento que echó a rodar en 2.003 apadrinado por un club ficticio creado para la ocasión con el respaldo del Consistorio local. Repasando un poco la historia, desde la Concejalía de Deportes, Juan Pedro Corrales e Inmaculada Romero, atendían la demanda de un colectivo que se reunía año tras año en este Municipio en una cita que se fue abriendo paso en el Calendario ciclista. La prueba evolucionaba a pasos agigantados hacia el cicloturismo recortando cada vez más el tramo competitivo, y prueba diferentes recorridos. El protagonismo de Las Doblas es derribado posteriormente por El Chorrito, temido por todo el gran pelotón por sus grandes desniveles y su enclave. Pero la Organización no ve la dificultad de la cuesta de Salteras en la verticalidad de sus rampas, sino en el numeroso grupo que se presentaba en sus faldas con hambre de triunfos. Inmaculada sucede a Juan Pedro como Edil de Deportes, y capta en su primera dirección de carrera la inseguridad del paquete principal, algo hay que hacer para proteger a los héroes del asfalto. El trazado de 2.010 se encaminaba hacia ese planteamiento, con carreteras espectaculares y carentes de tráfico. Es verdad que el tramo libre tiene un par de curvas con mucha guasa, pero el ciclismo es un deporte donde tenemos que asumir algún riesgo, sobre todo los que disputan. Para el resto, la belleza de los paisajes camino de la Sierra Norte se anteponía a su dureza, muy rompepiernas y siempre picando hacia arriba, pero no adelantemos acontecimientos, vayamos por partes.
La crisis que estamos actualmente padeciendo no merma la inscripción, 90 inscritos a la prueba más 142 inscritos al II Circuito de Marchas Cicloturistas por la Provincia de Sevilla. Sobre el nivel decir únicamente que defiende título por cuarta vez el campeón de Andalucía senior en 2.009, Jesús Benjumea, con eso queda todo dicho. El trabajo de años atrás se refleja en la calidad de los competidores y en su lealtad a esta convocatoria. Con estas premisas, pudiera resultar muy asequible la preparación de un acontecimiento como este; sin embargo, la realidad es distinta, muy distinta. Había preocupación en la Organización por el nuevo recorrido, por el tramo libre, por la nueva ubicación de la salida, por todos los pormenores que una carrera lleva consigo. La curvas se señalizaron la tarde anterior por la brigada de prevención de riesgos, la Caseta Municipal se acondicionó para acoger a la multitud que aterrizaba en nuestro suelo con la ilusión de disfrutar dando pedales por las carreteras sevillanas, todo estaba preparado para el día D.
El arco hinchable es desplazado hasta la Plaza de toros, formándose verdaderas colas para fotografiarse delante de la escultura del espartinero más universal, Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, con la Puerta Grande del coso de Tablantes de fondo. Mejor marco para la concentración, imposible. Por los alrededores calentaban los actores de un nuevo episodio de la Marcha pendientes de la hora. El ambiente nos decía que íbamos a tener una gran jornada de ciclismo.
Las cámaras de Aljarafe Televisión eligen entre la muchedumbre a dos dorsales que se presuponía iban a ser los favoritos, Jesús Benjumea, tetracampeón de la Marcha y Juan Francisco Marín, ganador de las dos primeras pruebas del Circuito. El duelo resultaría muy desigual, Benjumea se machaca entrenando por El Acebuche, se siente muy motivado por sus victorias; Juan Marín ni tan siquiera conoce el recorrido. El defensor del título y el principal aspirante, se hicieron amigos en el programa que Radio Guadalquivir le dedicó a nuestro evento. Manolo Carlos, micrófono en mano, no se concede ni un solo respiro, y consigue apartar del gentío a sus elegidos. Parecen muy tranquilos, pero la procesión va por dentro. Sus respectivas viajarán en el mismo vehículo hasta El Acebuche, donde esperarán el desenlace final. El combate no tendría color por la experiencia del paladín y la bisoñez del pretendiente.
Inmaculada Romero, máxima autoridad de la localidad en materia deportiva, da la bienvenida dirigiéndose a todo el mundo con la claridad que le caracteriza, pidiendo prudencia, el pelotón es grande y a nadie le gusta besar el suelo. Juan Leal, Presidente anfitrión, recuerda la dificultad del trazado desde Aznalcóllar y la estética de los parajes a recorrer. Las nueve en el reloj, y la cinta que se corta minutos después por la bella Edil de Deportes. Las espadas en todo lo alto, comenzaba un nuevo capítulo de una de las Marchas de más participación de la provincia.
José Manuel Villanueva abre el cortejo y nos enseña la población, calles que muchos desconocíamos, ¡como crece el pueblo!. La salida a la Avenida de la Alcaldesa María Regla Jiménez, deja ver un número importante de corredores. Se recrea el gran grupo por la principal arteria del Municipio camino de Sanlúcar la Mayor. La directora de carrera desciende Las Doblas despacio, manteniendo a raya al enjambre. La recta de Aznalcóllar se toma por primera vez en sentido contrario, larga, larguísima. Acercándose poco a poco, la villa de las minas se deja acariciar. La bajada hasta el pantano es sinuosa, y la caravana se detiene con los nervios a flor de piel. Inigualable el escenario, paisaje bonito donde los haya, en medio de la presa con la señalización del tramo libre avistándose al final del puente. Los pulmones se cargan de oxígeno en el más puro de los estados con el músculo cardíaco en tensión. Las motos comienzan a acelerar y la Dirección de carrera arranca. Detrás se lanzan como posesos toda la tropa espartana.
El rutómetro indicaba una subida de cinco kilómetros en los primeros compases que rompería la gran caravana. Marín demarra en varias ocasiones sin conseguir su objetivo hasta que se produce la escapada buena. Benjumea se percata de la importancia de los fugados, Paluzo, vencedor en 2.006, Antonio Blanco y el MRG Ruiz Acevedo, maniobrando velozmente. Su compañero Francisco José Álvarez lo lleva hasta el trío de fugados. Juan Marín está tapado y no puede hacer nada, su derrota comenzaba a producirse.
Al principio no hay entendimiento entre los escapados y el pelotón los tiene a tiro de piedra. Benjumea toma cartas en el asunto, y consigue la colaboración necesaria para ir distanciando a sus perseguidores. El terreno favorece a los fugitivos sucediéndose curvas y repechos. El grupo perseguidor los pierde de vista, están cerca, pero el trazado parabólico impide su visión. Los primeros se van creciendo y continúan su trabajo incansablemente, todos pasan a relevo, se van sintiendo con posibilidades de llegar. Atrás se discute, primer signo de abatimiento.

El quinteto ha puesto tierra de por medio, la diferencia se va al minuto. En La Navarra ya van confiados a sabiendas de que el triunfo será para uno de los cinco. Francisco José se ha dejado la piel por Jesús, no va a disputar. Paluzo y Benjumea se conocen bien, y saben que son los más rápidos. Cuando la pancarta aparece a lo lejos, Benjumea es un cohete, no hay quien lo detenga, entrando en la meta con su mano derecha en alto marcando el repoker. Paluzo es segundo y Blanco tercero, podium de auténtico lujo. A un minuto llega el primer convoy rastreador con más de treinta unidades, y a dos minutos pasa por meta otro grupo capitaneado por Octavio Infante y Manolo Vega.

Descendiendo con cierto respeto, se llega a El Castillo de las Guardas para reponer fuerzas y reagrupar la expedición. Buscamos la carretera de Aracena dirección Sevilla ya de regreso, desviándonos en El Garrobo hacia vías más tranquilas. Con discreción se toma la doble curva del estrecho puente cercano a Gerena. El cielo está cambiando su tono, y los veteranos agoran lo inevitable. Nada más salir de Gerena, comienza a llover hasta terminar en una tromba de agua (en Espartinas dicen “trompa de agua”, porque trompa parece como más cantidad que tromba). El personal recuerda el “Circuito del Agua”, La Puebla y Espartinas, dos de tres.
En la cuesta de La Coriana ha amainado el temporal, y los vehículos que van abriendo paso ralentizan la Marcha. Las travesías de las localidades que restan pueden llevar a equívoco al personal. Las bromas salen a la palestra, ya huele a “birra”, Espartinas a salto de mata. La llegada triunfal se produce superadas las catorce horas, y remarcamos llegada triunfal, porque todo el que se enfunda un maillot y llega sano y salvo, triunfa; hoy ha habido 186 vencedores, todos y cada uno de los integrantes de la serpiente multicolor aljarafeña. La salud de cada unidad del pelotón espartinero, es más importante que las cinco victorias de nuestro admirado Jesús Benjumea, así lo vemos nosotros como organizadores, ahora ya podemos respirar tranquilos.
Los cocineros del Circuito nos deleitaron con dos buenos platos antes de la entrega de trofeos, presidida por Inmaculada Romero y Rafael Gordillo. El momento más emotivo llegó cuando el pentaganador retiró su recompensa. Su novia, Estrella, fue requerida en el podium, un ramo de flores era el secreto mejor guardado. Jesús y Estrella anunciaron su próximo enlace matrimonial a principios de 2.011 y esta Organización mima ese tipo de detalles. Clausuró el evento el tradicional sorteo de material ciclista y su premio gordo, una estancia en el Gran Hotel Solucar para disfrutar de sus comodidades.
Anteriormente comentábamos que la salud de cualquier dorsal está por encima de los triunfos del ciclista de Valencina. Para que Jesús no se lo tome a mal, añadiremos que la Marcha Cicloturista Villa de Espartinas gana prestigio con los triunfos de todo un Campeón de Andalucía. “La manita” se puede ampliar en un futuro viendo como se prepara este superdotado cada vez que acude a Espartinas. Sus compañeros, El Niño del Polvero, los Pardo, Oliver, Álvarez, su hermano Miguel Angel y demás, saben que Benjumea en Espartinas no falla. El ciclismo es un deporte de equipo, y el Club Ciclista Caracol lo viene demostrando desde que iniciamos nuestra andadura. Tan solo han dejado escapar dos parciales, 2.005 y 2.006. Paluzo y Batista únicamente, han burlado el férreo control de un equipo que controla a su antojo una prueba dominada por los de Bormujos en seis ocasiones, las ya mencionadas de Jesus Benjumea y la que consiguió en 2.008 Antonio Oliver.
Así fue como sucedieron los hechos, y así se los hemos contado. Pero hay algo que queremos aclarar para evitar malas interpretaciones. Este año ha sido la primera vez que el Ayuntamiento de Espartinas no ha podido cooperar en su justa medida, y no hace falta explicar motivos tan aparentes. Con medios, cualquiera sería un buen político. Cuando se suspende una Feria con más de treinta años de celebraciones, la lectura es muy clara. Esta Corporación municipal nunca nos había fallado, y todos los logros del Club se deben especialmente a la partida presupuestaria concedida al Deporte en general, y al Ciclismo en particular. Por eso ahora éramos nosotros los que no le podíamos fallar al Equipo de Gobierno de este pueblo y a todos nuestros amigos del pedal. Con el apoyo de la Coordinación del Circuito, el esfuerzo de todos los socios del Club y la cesión de toda la insfraestructura de nuestra localidad, la mejor sin duda de todo el Circuito, la prueba ha salido adelante, os decimos aun más, ya estamos pensando en 2.011.
Las múltiples felicitaciones recibidas queremos compartirlas con vosotros, y también detalles como el protagonizado por el Presidente del C.C. La Escalada. Cuando vimos a Antonio Párraga camino del Puerto del Acebuche a cola de pelotón desfondado, y te preocupas por su estado, la entrecortada respuesta es todo un ejemplo de pasión y fidelidad: “Juan, ayer me acosté a las cuatro de la mañana, pero no podía faltar a tu Marcha”. Fragmentos como este, son los que te animan a seguir tirando del carro, a no descomponer la figura cuando las instituciones locales no han podido apoyarte como antaño, a buscar otras vías de financiación para que la gran fiesta de la bicicleta espartinera siga celebrándose para deleite de todos.


¡Y de los resultados, qué me dicen!, Manolo Vega ganador en Master 50, Francis Venegas ganador en Master 60, Manuel Carrasco y Carlos Junquera primero y segundo en Supermaster, y nuestras féminas Nieves y Cristina se impusieron al resto de las chicas. Son tres potenciales jamones que saborearemos el día 5 de Septiembre en Écija, cuando finalice la última de las pruebas de un Circuito que está sirviendo de ejemplo a otras provincias hispanas.

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